Perfil del Educador Salesiano

El educador salesiano tiene una responsabilidad fundamental en la formación de sus alumnos teniendo como modelo de vida la figura de JESÚS Buen Pastor. Por esto, está llamado a ser en una persona:

  • Consciente de su misión educativa y evangelizadora.
  • Que asume con responsabilidad los compromisos personales y profesionales contraídos con la CEP teniendo como referencia la propuesta educativa de la institución.
  • Que cultiva la oración personal y comunitaria como expresión de la fe en la acción de Dios en la vida cotidiana.
  • Capaz de promover el espíritu de familia cultivando relaciones fraternas.
  • Abierta a la conversión permanente desarrollando una actitud de crecimiento en la fe.
  • Dispuesta a aprender con sus pares y sus alumnos, a autoevaluarse constantemente y a aceptar la evaluación de los otros.
  • Con una actitud de diálogo constructivo, capacidad de comunicación, fiel a la verdad y de respeto a los demás.
  • Capaz de construir relaciones interpersonales, de crecer y trabajar en equipo, ayudando a formar y consolidar la CEP.
  • Que reconoce la presencia de Cristo en los más necesitados y lo expresa en acciones concretas de solidaridad.
  • Que desarrolla en los alumnos la habilidad de experimentar y aprender a aprender, la capacidad de predecir, estimar y ponderar los resultados de sus propias acciones.
  • Competente en su práctica e interesada en una capacitación y formación permanente.
  • Con presencia cálida y cercana que hace que sus alumnos se sientan amados, ejerciendo la autoridad de modo paterno/materno como animador y de servicio a los alumnos.